jueves, 24 de diciembre de 2009

Sinfonia Silvestre



"Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar abriendo caminos, (...) se hace camino al andar..." decía el poeta.


  Cincuenta años abriendo caminos no es poco. Cincuenta años cantando, llevando el mensaje de una tierra siempre cambiante en sus formas pero inalterable en su esencia, no es poco. Cincuenta años produciendo nuevo material y conservando el sabor de los primeros rasguidos, no es poco. Tres guitarras, un bombo y cuatro corazones es poco, y sin embargo cuánto es lo que dan, cuanta poesía, cuanta música, cuanto amor para una tierra y para su gente...


  Estamos a finales de este 2009 y los Manseros nos regalan otro disco. Y qué lindo disco, permitanme decirlo. Lo he escuchado toda la mañana y me he visto disfrutando de la música y la poesía que me gustan desde siempre por estos santiagueños. Un par de temas conocidos como pa endulzarle el garguero al que le gusta cantar los temas que conoce y otros varios recién salidos del horno.


  Un disco esperado y muy agradable. Tiene toda la esencia de los Manseros, ese sonido tan propio de ellos que es inconfundible y que desde el primer acorde nos dice claramente quienes están cantando.


  Sin embargo, los tiempos cambian. La incorporación de Martin Paz trajo aires nuevos al sonido del conjunto, y a mi modesto entender, se siente la ausencia del Leocadio. Son los Manseros que me gustan, es el sonido mansero que me gusta, pero me sigue faltando en el oído un mansero, y no puedo evitarlo. El disco es todo un logro técnico y artístico, está muy lindo, las canciones suenan bien y son como siempre grandes obras, bien escogidas de los mejores poetas actuales y pasados, pero a mí me sigue faltando un puchero en la sopa.


  Mas allá de eso, que es un gusto personal, les recomiendo ir y comprar a ojos cerrados el disco, no se van a arrepentir porque está hermoso. Da sed escucharlo, y eso en foklore es sinónimo de buena calidad, jeje.


  Algo que mi oído me gritaba y que no terminé de asimilar hasta que lo leí, es que en algunas de las canciones está como invitado el violín salamanquero de Nestor Garnica, lo que le aporta una profundidad especial a las canciones con la riqueza de ese instrumento y el talento del interprete, que ya antes había grabado también con los Manseros ese otro disco antológico que fue 30 años con el canto.


  Desde este pequeño espacio felicito a los muchachos por estos cincuenta años de carrera, por este nuevo disco y por seguir fieles a lo que nos gusta escuchar de ellos. Y por supuesto mi agradecimiento por tanto arte como supieron prodigar en ese medio siglo.






  Aprovecho también este espacio para saludar y desear una feliz navidad en familia a todos los amigos que siempre están escribiendo, mandando material, charlando, dando apoyo, buscando esos discos que faltan, etc. Mientras escribo estas lineas tengo un vaso al lado y brindo imaginariamente con Car, Alberto, Rafael de Canadá, El Rafa, Washington, el Cacique (los dos), Alberto de Rosario, Alberto Marrero, Jose Luis, Fabian, Eladio, Fabiana, el Gordo Agüero, Gerardo y Julia, Hector, Luis y el otro Luis, el Guri, Juanchy, Norberto, ElAmigoInvisible, Serge y sus Guanacos, José Maria, Alejandro, Ruben Ibarra, Pedro Mamaní, Chapaco, Jose Pastor, Erika, Rose_tdf, Anya, Silvia Beatriz (hola, negra de mi vida), Mauro, Kike, Danny, Facundo y otros a quienes mi memoria o la urgencia por levantar el vaso me hacen olvidar en este momento, pero que igual se han ganado un lugar en mi familia virtual. Gracias a todos, y que tengan una feliz navidad.


  Hasta pronto a todos.




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