domingo, 21 de marzo de 2010

De la Banda a Santiago

Buenos días a todos los amigos y lectores del blog.


  Como verán, apareció otro de los discos difíciles de Los Manseros. Este nos llega de la mano de Ernesto Carmona, desde Buenos Aires, a quien agradezco profundamente. Un amigo, Alberto de Rosario, me encargó que también le agradeciera en su nombre, y en eso estamos.
  
  Me recalcaban dos Alberto, ambos amigos de la casa, cómo se ha formado espontáneamente aquí un equipo de colaboradores ad honorem para encontrar y acercar las obras que faltan. Ambos se maravillan por la forma en que se han ido dando las cosas en este blog, y debo decir que estoy perfectamente de acuerdo con ellos. Cuando comencé el blog, allá por Octubre del 2008, yo no tenía mas de quince discos de los Manseros, y en ese entonces era ya la mayor colección de discos que andaban dando vuelta en la red. Hoy, un año y medio después, los discos que cuento en mi carpeta son más de sesenta, entre ediciones originales y reediciones comerciales. Eso no sería posible sin ustedes, que están ahí, del otro lado de esta computadora, acercando lo que pueden, preguntando, contando anécdotas, corrigiendo datos, escaneando tapas, mandando canciones, etc. Sería largo e injusto nombrar a todos los amigos que ayudaron en todo este tiempo, porque seguramente me voy a olvidar de alguien y no quiero hacerlo. Lo que sí quiero es renovar a todos y cada uno mi agradecimiento sencillo y sincero. Y por supuesto agradecerles también en nombre de los muchos que han encontrado aquí los discos que buscaban o que no conocían, y que por un motivo u otro no dejaron huellas de su paso. Como ya antes he dicho, con saber que alguien es feliz escuchando un disco, me lleno de alegria, y en estos tiempos de mi historia personal les aseguro que me hace mucho bien.

  Bueno, dejemos de mariconear y vayamos al disco: fué publicado en 1980, por Music Hall. Según lo que nos contara José Luis, este sería el segundo disco en el que participan de la grabación, junto a Leocadio y Onofre, Fatiga Reynoso en su segunda  etapa con los Manseros, que se extiende al día de hoy. Junto a ellos tres está también Cuti Carabajal, quien se quedaría en el grupo hasta 1984.
  
  Tapa y contratapa aportadas por El amigo invisible. Muchas gracias, César.


  El disco en sí está muy bien grabado. Las canciones son todas conocidas y nos serán familiares a quienes acostumbramos escuchar a los Manseros, e incluye una versión de De mi pago que está realmente muy linda. Chakay manta también transmite mucha emoción y vale la pena escucharla. En realidad todo el disco tiene una especie de nostalgia, un algo subyacente que nos habla de cambios y dificultades, quizas de amoldar las canciones a la época de la que proviene, como para que nadie pueda decir nada. Recuerden que eran años difíciles para los artistas populares, puesto que estaban bajo la vigilancia estricta de los mandantes de turno y siempre con la sombra de un "accidente" si osaban pasar ciertos límites. Quizas imagino mas  de lo que debo, pero no dudo que la dictadura nos privó de muchas cosas a todos.

  Bueno, esto daría para largo, asi que mejor lo dejamos en el tintero por ahora. Les dejo el enlace para descargar el disco y renuevo mi agradecimiento a Ernesto, primero, y a todos ustedes, tambien, por haber hecho posible el que llegáramos hasta donde llegamos.



  Dentro de poco, con algo de suerte, vamos a tener la contratapa de este disco.
Les dejo a todos mis deseos de una buena semana.


  Hasta pronto y gracias por todo.









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