viernes, 10 de abril de 2009

Que viva todo Santiago


En 1999 sale a la venta este disco, con un sonido renovado y canciones nuevas, como siempre entre otras ya consagradas. La formación mas estable de los manseros es la que grabó este disco con sonido caracteristicamente mansero, que sin embargo deja un algo remotamente pendiente. Disculpen si entro en el terreno de las apreciaciones personales, pero siempre me pareció un disco sin entusiasmo, muy parejo en lo musical pero medio plano, sin puntos álgidos que provoquen la sed como en otras publicaciones. Es como si hubieran tenido un compromiso que cumplir o, como decimos habitualmente, la cabeza en otro lado.
No quita, aun a pesar de ese sonido plano a lo largo del disco, que hayan dejado en esta placa composiciones de altísimo valor poético y de una creatividad musical que deja con la boca abierta. Una canción como Norte azul de mi Santiago, por ejemplo, debería ser una especie de himno popular si tuviera un poco mas de entusiasmo en la interpretación, pero se queda en ser sólo una buena canción, cuando por su ritmo y su letra debería ser otra cosa.

No obstante, es un disco digno de apreciarse en lo musical y, como ya dije, en lo poético. No piensen que es un mal disco sólo porque a mí me haya parecido algo chato: esa fué una opinión personal y debe ser tomada como tal. Lo cierto es que son nuestros eternos Manseros los que cantan como siempre, al amor, a la amistad, a Santiago. Sólo que esta vez no nos llevan a un patio de tierra, sinó que nos transportan a La Banda nomás, a la mesa de un bar donde los que cantan no son el centro de atención y no pretenden serlo.

Escuchenlo con calma o con amigos, disfrutenlo y van a terminar, como con las mujeres, disfrutando su compañia. Y si están vaciando algo, mejor.

Acá les dejo el enlace PARA DESCARGAR el disco. Como todos mis discos, es un archivo comprimido sin contraseña, y dentro están las tapas.

PD: Aclaración: siempre hago referencia a tomarse algo, pero para desilusionar a varios diré que en realidad soy un pésimo bebedor, con dos vasos de vino quedo hecho una porquería, como dice mi amigo. Se me pegó la jerga de tanto andar con guitarreros y seguidores, pero para que se den una idea, una botella de fernet (con coca es el mejor invento argentino) me dura un mes, y eso si la comparto.

domingo, 5 de abril de 2009

10 años de tradición


LINK ACTIVO DE NUEVO




Los Manseros Santiagueños surgieron como conjunto en el año 1959. Por lo tanto este disco debe datar originalmente de 1969, si el título es fiel a la cronografía.
Personalmente rescato de este disco la voz de Onofre en Hermosa Muchachita: ya despunta y comienza a florecer esa voz madura y tan particular que el negro posee cuando hace solos, y que en este tema en especial se aprecia plenamente.
Otra cosa digna de destacar, para que hagan los deberes y escuchen con atención, es a Leocadio recitando. Solito mi corazón, se llama el tema, y el recitado de Leocadio te deja con el vaso en el aire. Recita muy bien.

Por lo demás, este disco nos muestra a un conjunto joven pero muy maduro, consustanciado en la armonización que es caracteristica de los Manseros hasta el día de hoy, cuarenta años después. Un disco impecable, cargado de canciones que han de remover viejos recuerdos o levantar la piel de las emociones nuevas por lo que representan. Son, en su mayoría, canciones de vieja estirpe, de autores con largas y frondosas trayectorias en la musica y poesia folklórica. Y el sonido es netamente santiagueño, bien de tierra adentro. A veces cuesta creer que los integrantes de los Manseros son de origen citadino, porque saben transmitir el mensaje del campo, la identificacion del hombre con su entorno natural. Tal vez por eso sean tan queridos.

10 años de tradición es un disco infaltable para quienes quieran conocer mas a fondo la historia de nuestro folklore. Sus canciones fueron muy poco difundidas y hoy en día no aparecen, salvo la Zamba de Vargas, en ninguna recopilacion y mucho menos en nuevas grabaciones.
Hay en este disco una canción, "Corazón", que me trae recuerdos de mi infancia, hace mas de treinta años atrás, porque la cantábamos con mis primos cuando jugabamos en un campo que había al lado de la casa de mi abuela, cerca del arroyo La Perdiz, en Las Salinas. No sé si era esta versión, porque mi memoria fué siempre tan errática y selectiva que sólo recuerdo cosas muy puntuales, no toda la historia. Lo que sí recuerdo es que quien ponía ese disco a todo volumen por las tardes era don Antonio Brandán, padre de dos amigos de entonces, José y Griselda.

Bueno, basta de charla y a lo nuestro: les dejo el enlace para que bajen el disco:


Espero que lo disfruten y que lo aprecien. Es un archivo rar sin contraseña, como siempre.
Les dejo un abrazo y hasta pronto.