sábado, 11 de octubre de 2008

A mi Santiago querido, grabado con Leo Dan


LINK ACTIVO DE NUEVO

En 1980, bajo el sello discográfico CBS, se unen dos grandes representantes de la música popular santiagueña para dejar en el registro lo que a lo largo de los años se convertiría en uno de los discos más vendidos y escuchados de esa provincia.
El resultado es magnífico: pese al corte popular de la carrera de Leo Dan, que lo acerca más al famoso Club del Clan que al folklore, el intérprete saca a relucir su alma de manserito y se convierte en uno más de los manseros que lo acompañan. Con el fondo de las armonizaciones vocales y acompañamientos típicamente manseros, Leo Dan recorre nuestro foklore con paso firme, seguro y elegante. Canta con el alma, el alma santiagueña, y ese canto es alegría que se expande y contagia.
Un disco magistral, si tengo que calificarlo de alguna manera. Y quizás por ello, quizás por los nombres que lleva en la portada, un disco prendido a las solapas de cuanto santiagueño pisa esta tierra (o casi).


Estas son las tapas originales del vinilo. El archivo a bajar pesa casi 40 mb, está alojado en Rapidshare y no tiene contraseña.



Gracias por la visita, y no se olviden de compartir lo que tengan: no es la única, pero sí la mas linda forma de conservar y disfrutar de lo que nos gusta.

Aquí está el link. Lo acabo de chequear, asi que está vivito y coleando y esperando por ustedes.




Hasta pronto.

jueves, 9 de octubre de 2008

Los Manseros. Entrevista a Onofre Paz

En esta página se puede escuchar una entrevista radial de Cadena3 hecha por el locutor y periodista Luis Beresovsky a Onofre Paz, integrante fundador de Los Manseros Santiagueños.
La charla telefónica tuvo lugar el 27 de Julio del corriente año en el programa Noche y Dia de la citada emisora, y en ella Onofre se explaya sobre los origenes del grupo y sobre sus distintos integrantes. La charla está amenizada por viejas canciones de Los Manseros, destacando entre ellas una que fué grabada con Leo Dan en un album que pronto voy a postear.

                                                                   En la foto, Onofre con Paola Bernal

La entrevista no tiene desperdicio. Son bastantes minutos muy ilustrativos sobre la carrera de estos grandes de la canción folklorica.

La url es la siguiente:


Hasta pronto.

Los Manseros Santiagueños. Un disco de los primeros

Editado 24/02/10: Link nuevo en Rapidshare.


Si la poca informacion de que se dispone es correcta, este sería el primer disco larga duracion grabado por Los Manseros, y su aparición dataría de 1965. En el caso que así fuera, en la formación del grupo estarían Agustin Carabajal, Onofre Paz, Leocadio Torres, y Carlos "Shalo" Leguizamón, pero es muy probable que haya estado como invitado el ex-mansero Carlos Carabajal, también conocido como Padre de la Chacarera, por la particularidad y perfección de su rasgido, cualidad por la cual participó de muchas grabaciones de otros conjuntos. De ahí que se confunda y se diga Los Manseros con Los Changos Bandeños, grupo éste formado precisamente por don Carlos Carabajal cuando dejó a Los Manseros en 1960.



don Carlos Carabajal
Como sea, es una placa de muy buena factura, y tanto en la selección de temas como en su interpretación se trasluce el alma santiagueña de la música casi salvaje, ríspida y medio chúcara. Se siente el ambiente de una reunión de almacén o de fiesta familiar, y es muy sencillo imaginarse el patio de tierra y la damajuana enterrada en la acequia.

Un disco excelente, con los problemas de sonido propios de la edad pero con su espiritu intacto.

No tengo las portadas del disco para ilustrar el post, pero es un documento sonoro de las primeras épocas doradas de nuestra música folklórica que vale la pena escuchar y compartir.


Nota: Este disco fué posteado originalmente en Taringa! por el usuario Agustinmp3. Luego fue corregido su sonido por un amigo y lo volví a subir al servidor para su descarga.
Está en formato mp3 a 128 kbps, es un archivo rar de 33 mb y no tiene contraseña.



Editado:
"La historia grupal comenzó en 1959 a partir del dúo Paz-Torres, hasta tomar el nombre actual tras un pedido de la Radio LV 11. "Nosotros (Leocadio Y Onofre) y dos muchachos de La Banda, Castro en bandoneón y Pereyra en bombo, fuimos convocados para integrar un mes de actuaciones en la radio. Buscamos un nombre y ése es el que quedó desde entonces."
Siempre con Paz y Torres al frente, cuando sus amigos bandeños se fueron para cumplir con el servicio militar, llegaron los tiempos de cambios de integrantes. Por sus filas pasaron, por ejemplo, Carlos y Agustín Carabajal, hasta la formación actual con Reynoso y Toledo, pero siempre con la misma identidad musical que comenzaron a formar en sus primeros años."
Extracto de una nota publicada por La Nación el 8 de Julio de 2002, con motivo de presentarse en Bs. As. Los Manseros en un recital - homenaje por sus 38 años de carrera, en el que actuaron junto al Trío Reynoso (hijos de "Fatiga"), Martín Paz (hijo de Onofre), Marcelo Toledo (hijo de "Alito") y Hugo Torres y su conjunto (hijo de Leocadio)

Según esta nota, el que toca el bandoneón en este disco (Castro) y el que toca el bombo (Pereyra) serían los Changos Bandeños. En la entrevista radial a Onofre que posteé en este mismo blog, Onofre cuenta la historia del nombre Manseros, y sitúa el contrato con LV11 en el año 1961. Claro que Onofre no tiene (según lo que se entiende en la misma entrevista) mucha memoria con las fechas, así que vamos a seguir creyendo que el disco es de 1965, aunque es bien probable que sea un poco anterior.

martes, 7 de octubre de 2008

Los manseros, Sembradores de coplas. 1986

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Un primer disco completo para este blog, y por supuesto uno de los mejores y mas conocidos de Los Manseros Santiagueños.






Esta es la lista de las canciones del disco.


01: Pampa lencina (chacarera) / Marcelo Ferreyra, Onofre Paz
02: No puedo decirte adiós (carnaval) / Felipe Rojas, Alfredo Toledo
03: Carnaval tiene la culpa (gato) / Raúl Trullenque, Leocadio Torres
04: Coplas para una ausencia (chacarera) / Marcelo Ferreyra, Onofre Paz
05: Zamba para mi luna (zamba) / Manuel Augusto Jugo


01: Un brindis por Santiago (chacarera) / Marcelo Ferreyra, Hugo Alberto Torres
02: Santiago en el alma (retumbo) / Olga Bravo, Guillermo Reynoso

03: Zamba del cumpa hermano (zamba) / Saúl Cuti Carabajal, Onofre Paz
04: Escondido del remolino (escondido) / Marcelo Ferreyra, Leocadio Torres
05: Recuerdo de ojo de agua (chacarera) / Santos Gómez, Onofre Paz


Y por supuesto, el link para bajarlo.
Las canciones están en formato mp3, a 128 kbps. Esta posteado en Rapidshare, es un archivo .rar de 27 Mb y no tiene contraseña.




Se agraceden comentarios y sugerencias.







lunes, 6 de octubre de 2008

Dos canciones casi desconocidas.


En un álbum recopilación de los finalistas del Festival de la Canción, en Cosquín del año 1972, se publicaron dos canciones de Los Manseros Santiagueños: "Canción para un gorrión" y "Hombre del monte".

Según la informacion de discos de que dispongo, no han sido incluidas en ningun LP o CD posteriores, por lo cual pasarían a ser inéditas.

Son dos canciones muy lindas, con letras dignas de la época y el contexto.

Vale la pena escucharlas y, como es mi caso, atesorarlas como únicas que son.


Descargar:
http://rapidshare.com/files/151579686/Cosquin1972.rar

domingo, 5 de octubre de 2008

Un poco de historia



Argentina, finales de la década del cincuenta.

En una época en la que el folklore vive los comienzos de su difusión masiva, de la mano de grandes cultores y estudiosos como fueron don Andrés Chazarreta, o grandes intérpretes como don Sixto Palavecino, el nacimiento de grupos dedicados a la interpretación de música folklórica norteña tuvo una explosión demográfica, por decirlo de alguna manera.

Cabe recordar que de esos años, finales de los cincuenta y principios de los sesenta, datan grandes conjuntos como Los Fronterizos, Los Chalchaleros, Los Cantores del Alba, Los Tucu-Tucu, Mercedes Sosa o Los hermanos Abalos, entre otros, que supieron perdurar en el tiempo y en el gusto popular.

La constante, la formación básica, solían ser dos o tres guitarras y un bombo. En algunos casos se sumaba el acordeón, en otros el violín y raramente un piano, como en el caso de Los Hermanos Abalos, y las canciones giraban en torno a lo costumbrista y a las vivencias de los hombres de campo. De ahí que la mayoría de los grupos y solistas optaran por las vestimentas gauchas en diferentes y distintivas combinaciones, lo que dicho sea de paso sirvió para que el hombre de campo se sintiera plenamente identificado con esa corriente musical y terminara adoptándola como propia.

Santiago del Estero, una de las provincias argentinas mas ricas en tradición folklórica, ha dado y sigue dando muchos nombres grandes a nuestro patrimonio cultural. Ubicada en la región noroeste, con un clima mayormente seco y un desarrollo industrial relativamente bajo, tiene como característica la poca concentración urbana. Las gentes se distribuyen a lo largo y a lo ancho de la provincia en pequeños pueblos y ciudades, con economía de subsistencia la mayor parte, lo que da lugar a la proliferación de cantores y músicos.

Quizas, como alguien dijo, la riqueza musical de Santiago sea la expresión de una multitud de soledades. Lo cierto es que recorrer sus caminos es andar siempre con un son de bombos y guitarras a las espaldas. En cada pueblo, en cada sembrado, en cada boliche, hay siempre alguien templando seis, cinco o cuatro cuerdas. En cada campito hay un Shunko persiguiendo una esperanza, una renovada promesa nunca cumplida pero que algún dia ha de llegar.

Dentro de esa corriente, en Santiago del Estero allá por el año '59, el 'Negro' Onofre Paz y Leocadio Torres se juntan para hacer música. De esa unión nace el dúo que sería la raíz de Los Manseros Santiagueños, uno de los grupos mas prolíficos del folklore nacional y que aún hoy, casi cincuenta años después, siguen cantando y publicando material nuevo dentro de la misma rama musical en la que nacieron, aún después de haber recorrido medio mundo y de haber visto que el folklore también puede incorporar un saxo, por ejemplo, como ha ocurrido a partir de la década pasada, cuando los jóvenes valores terminaron de tomar la posta de sus mayores.


Ya en el ’67 llegan a Cosquin con un mensaje claro: el campo vive, sufre y sueña. Gritan a los cuatro vientos que Santiago es quebracho herido por el tiempo, la soledad y el desamparo. Santiago, dicen, es tierra de sol, hacha y madera. Santiago es un rio caudaloso que a veces se desborda en el abrazo fecundante que da la vida y hasta a veces la quita. Santiago es la mansedumbre de las siestas largas donde el calor y el monte esconden al duende y a la salamanca. Pero también es el canto donde el golpear del hacha da el ritmo a la vidala; también es la zamba, medio tucumana pero buena pa’ enamorar; y por supuesto es la chacarera, el ritmo natural de esos montes donde bulle la vida y donde el gaucho, el mansero, encuentra el escenario para lucirse, para mostrar en el zapateo su bravura y en el arresto doble la ternura de que es capaz para ganarse a su guaina. Y Cosquin devuelve el cariño que recibe: Los Manseros ya son parte de lo nuestro, lo de todos. 
Lo que sigue son las incesantes giras y un sinfín de grabaciones donde dejan registro de la variedad y calidad musical de estos santiagueños. Se pasearon por la Argentina y por el exterior, sumando en algunas presentaciones a otro grande: al Chucaro Santiago Ayala, con Norma Viola y su ballet. Interpretan temas propios y de reconocidos autores folklóricos que le suman poesía a la mucha que les es propia, llegando incluso a compartir escenarios y grabaciones con cantores ya famosos y otros que se hicieron famosos en tiempos posteriores.

Los Manseros eran entonces y aún son, en gran medida, los baluartes de la mas pura expresión del hombre santiagueño de tierra adentro. El gato, el escondido, la vidala, y por supuesto la chacarera, tomaron de sus instrumentos y sus voces la profundidad del monte santiagueño, sus soledades, sus alegrías y sus esperanzas. Mansero es el peón que cuida de la hacienda mansa; es el hombre solo consigo mismo en el silencio del monte, pensando, sintiendo y vivenciando su propia vida sin el estrafalario revoltijo de cosas e informaciones que tiene el hombre de la ciudad. Y Los Manseros transmiten esa vivencia, a pesar de ellos mismos ser gente de ciudad, a través de las letras y ritmos de sus canciones. Tal vez por eso no sólo han sabido ganarse los corazones de esa generación de santiagueños y de argentinos, sinó también de muchos de las generaciones posteriores, hasta llegar a los jóvenes de hoy para quienes son mito y ejemplo, muchas veces también inspiración y casi siempre un modelo a seguir, porque difícilmente un cantor joven no toque en algun momento alguna canción de los manseros.